Me Caso ¿Y ahora qué?

Luego de un compromiso formal, son muchas las cosas que pasan por tu cabeza. Empezando desde el presupuesto, el vestido, la fiesta y sin tocar temas post matrimoniales, como la luna de miel, las primeras recomendaciones son:

  1. Verifica la posibilidad de contratar a un profesional en la planificación, ya que sin duda es la mejor ayuda que puedes tener a la hora de organizar tu boda, ellos siempre tendrán las mejores opciones y las mejores respuestas a la hora de querer aclarar tus dudas. En ocasiones no lo hacemos porque creemos que son muy costosas o porque pensamos que nos la sabemos todas, pero en realidad sus porcentajes de ganancias no exceden el 30 por ciento de los gastos y la ayuda es al mil por ciento.

Además a veces podemos realizar contrataciones de personal, como el decorador o el catering, que se encargan de tantas cosas que terminan  ocupando la labor del planificador y nosotras podemos ocuparnos sólo de pocos asuntos.

  1. Busca en primera instancia el estilo, el lugar y la fecha cuando se realizara el evento. Esto te permitirá poder buscar servicios y elaborar presupuestos que sin duda se verán afectados por estos tres aspectos. Por ejemplo, si deseas hacer una boda al estilo campestre, no es lo mismo hacerla al aire libre o bajo techo, ni mucho menos si es en varios ambientes. Esto incrementa o decrece los costos, las propuestas de temas como la decoración, la logística del chef, etc. Es así como al aclarar el estilo y asegurar que para la fecha escogida el salón o área esté disponible, todo lo demás entra por añadidura
  2. Finalmente luego hay que realizar un check list de todas las acciones necesarias para realizar la noche de tus sueños. La misma debe ser constantemente revisada y nutrida hasta el mismo día de la boda. Cuantas no nos hemos llegado a esa primera noche después de la fiesta sin más ropa que ponernos que el vestido de novia por no tener una buena check list. Ahí colocaremos las acciones, los responsables y las tareas para cada una de ellas con alarmas diarias para cada operación a supervisar.

Para muchos es un secreto que muchos novios se pelean días antes y hasta el mismo día de la boda por lo pesado de su organización. Así que en tal sentido ese día al menos los novios deben ser alejados de tareas para dedicarse a ser consentidos y arreglarse para poder estar  del mejor ánimo ese día. Es por eso lo importancia de la presencia de un planificador o de personas asignadas para la organización de tareas específicas de ese último día.

Yo me caso

Yo me caso

No quieras hacer todo el trabajo tu sola, esto solo traerá a tu cabeza más estrés y ansiedad. Lo mejor es buscar apoyo en otra persona, quizás alguien de confianza o puedes contratar a alguien profesional que te ayude con todos esos detalles que no puedes cubrir al mismo tiempo. Normalmente los familiares de la pareja siempre están dispuesta a ayudar, así que aprovecha su ayuda y tomate un tiempo para relajarte, que aunque no lo creas, dentro de todo el alboroto marital, siempre hay un espacio en el que puedas dedicártelo a ti misma.

Una boda es de los eventos más estresante  para organizar, pero el éxito se puede garantizar y eso sí, pase lo que pase disfrútala y que nada te arruine ese momento en el que trabajaste tanto, es tu momento de brillar, debes hacerlo con una sonrisa en la cara, aplica estos consejos y puede que todo sea un poco más fácil. Suerte.

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